El Señor tiene un don especial para cada joven. Desde el otorgamiento, el descubrimiento, el uso y el mantenimiento de esos dones, se hace una travesía especial que los líderes juveniles tienen el privilegio de recorrer al lado del joven. Es la responsabilidad del líder enriquecer el programa juvenil de la iglesia al alcanzar proactivamente a sus jóvenes y unirse con ellos para evaluar y descubrir sus dones espirituales.
Pueden animarlos a participar en actividades locales o de la Asociación/Misión como Conexión Bíblica, Día Mundial de la Juventud, viajes misioneros y la Semana de Oración Juvenil, pero el énfasis principal es evaluar cómo estos dones espirituales pueden expresarse en la iglesia local.
- ¿Qué oportunidades hay disponibles para cada don?
- ¿Quiénes son las personas principales en esta jornada?
- ¿Cuál es el papel del núcleo familiar y de la familia eclesiástica?
- ¿Cómo pueden estos dones ser usados para incentivar la máxima participación de los jóvenes?
- ¿Por qué deben estos dones de la juventud ser reconocidos y adoptados?
Como discípulo de Jesucristo, cada joven adventista puede estar seguro de que él/ella tiene acceso ilimitado a Dios por medio del Espíritu Santo cada día. Es el Espíritu quien nos guía a la verdad y nos recuerda todo. El Espíritu Santo también distribuye los dones de la iglesia para obras de servicio y para construir el cuerpo de Cristo (Efesios 4:12). Cada discípulo de Jesús, incluyendo a los jóvenes, tiene este recurso disponible en el desarrollo de su servicio.
